HISTORIA DEL PARACAIDISMO

El paracaidismo militar en España comenzó de la mano del Capitán de Artillería José Méndez Parada, quien en 1927 organizaba y dirigía lanzamientos paracaidistas en Cuatro Vientos (Madrid). La visión del paracaidismo, por aquel entonces, no se basaba en realizar lanzamientos tácticos ni deportivos, su finalidad era la de salvar la vida a un piloto en el caso que éste tuviera que abandonar la aeronave ante una emergencia. Es por ello, que en 1927 se impartió un único curso básico de paracaidismo en las instalaciones de Cuatro Vientos.

Hasta el mes de mayo de 1935 no se volvieron a ver campanas blancas en el cielo, motivado por un festival aéreo y organizado por la Federación Aeronáutica Española (FAE) en el Aeropuerto de Barajas, se realiza la primera demostración paracaidista pública, una patrulla compuesta por 4 capitanes y 5 tenientes, todos pilotos, se lanzaron al vacío ante la expectación de todos los asistentes.

El paracaidismo en España volvió a caer en el olvido hasta que en agosto de 1947 se ubica la Escuela Militar de Paracaidistas en Alcantarilla (Murcia). Su clima y orografía hicieron de esta tierra murciana un lugar ideal para la práctica del paracaidismo. El 23 de enero de 1948 se realiza en esta Escuela el primer lanzamiento paracaidista militar español en la modalidad de apertura automática. Posteriormente, un nuevo reto paracaidista se escribió en las páginas de la historia; el 12 de enero de 1952 se efectúa el primer lanzamiento en apertura manual a mil metros de altura. En esta modalidad de apertura manual, se realiza una caída libre controlada en la que el saltador acciona la apertura de su paracaídas de forma manual y a una altura establecida sobre el terreno.

Casi una década más tarde, en 1961, el Real Aero-Club de España organiza en Cuatro Vientos el Primer Campeonato Nacional de Paracaidismo. Y en 1967, la entonces denominada Escuela Militar de Paracaidistas, acoge el primer Campeonato Nacional Militar de Paracaidismo. Desde ese momento la Patrulla Acrobática Militar de Paracaidismo de España, precursora de la actual PAPEA, comenzaba a pisar pódium en la gran mayoría de los campeonatos nacionales e internacionales.

En 1978 la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (PAPEA) se consolida como unidad independiente, y reúne a personal experto, tanto de la EMP como del EZAPAC, Dos años más tarde obtiene su primera recompensa, fruto del trabajo y sacrificio, por lo que consigue en su palmarés a un campeón del mundo durante el XII Campeonato Mundial CIMS en Peldehue (Chile), en 1980. Desde su inicio y hasta la fecha actual, la PAPEA no ha parado de cosechar éxitos. Su palmarés no puede ser más elocuente. Esta carrera de éxitos ha continuado a lo largo de los años en las distintas pruebas en las que ha participado, exigiendo cada vez más un nivel más elevado con el fin de estar a la altura de los mejores equipos del mundo.

En lo referente a disciplina de grandes formaciones en caída libre, es una modalidad de paracaidismo deportivo, también conocido como vuelo en formación, consiste en realizar saltos desde una altura mínima de 4.000 metros de altura y durante la caída libre crear una gran formación junto con otros paracaidistas (grupo muy numeroso) siempre boca abajo. El objetivo es realizar una gran de figura, normalmente geométrica, y previamente determinada y mantenerla por un tiempo no menor de 3 segundos. Parte de la dificultad reside en que todos los miembros del equipo deben estar situados y agarrados de los puntos estrictos entre ellos para que se considere válida la figura o dibujo. Para ello, los participantes llevan unos trajes especiales con agarres para conseguirlo. A todo ello, hay que sumar una dificultad más; la velocidad de descenso de los saltadores que varía entre los 180 y 240 km/h.

Cuanto mayor sea el número de saltadores participantes en una gran formación, mayor debe ser la altura de lanzamiento, llegando a veces a superar los 7000 metros de altitud. El record nacional de grandes formaciones en caída libre se consiguió en 1996 en Zaragoza en la que participaron 54 paracaidistas, entre civiles y militares, de toda España.

Este año se quiere superar el record vigente hasta la fecha con la participación de 70 paracaidistas (22 del Ejército del Aire y 48 de la Real Federación Aeronáutica Española), realizando el lanzamiento en la Base Aérea de Alcantarilla (Murcia), lugar donde se encuentra la actual Escuela Militar de Paracaidismo «Méndez Parada», cuna del paracaidismo español, que este año se celebra el 70 aniversario del primer lanzamiento paracaidista, y por tanto, se desea “hacer un guiño” conmemorando este número redondo.

Número que queda muy lejos del record mundial de grandes formaciones en caída libre realizado la ciudad de Udon Thani (Thailandia) en 2006, con la friolera de 400 paracaidistas en formación, saltaron desde 8000 metros y crearon una figura denominada “La espiral de la muerte”, que se mantuvo durante casi cinco segundos, según confirmó la Federación Aeronáutica Internacional (FAI) como la formación más numerosa jamás realizada hasta la fecha. Éste record aún sigue vigente.

En la actualidad, las grandes formaciones están sufriendo otras variaciones y complicando aún más la realización de las figuras o dibujos; esta dificultad añadida queda a disposición de expertos paracaidistas cuya caída libre la realizan en la posición de sentado o cabeza abajo, por lo que su tasa de caída puede llegar a los 385km/h. en esta modalidad, un total de 164 paracaidistas establecieron en el año 2015 el récord mundial de formación en caída libre sobre el centro de Illinois, construyendo en el aire una especie de flor gigante. Pulverizando el anterior, en 2012, de 138 paracaidistas.